Los convenios sectoriales de Asturias y Valencia ya contemplan la realización de este tipo de controles por parte de las empresas, mientras que en el resto del país patronal y sindicatos mantienen el desacuerdo. Por su parte, la DGT prepara un nueva norma al respecto.
Antes del verano la DGT puso en marcha una mesa de diálogo con el objetivo de analizar el borrador de la futura normativa que regulará los controles de alcohol y drogas para el colectivo de conductores profesionales, una estrategia que se alinea con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
Por otro lado, junto a los reconocimientos médicos obligatorios la realización de estos controles por parte de las empresas ya forman parte de las negociaciones del futuro III Acuerdo General del Transporte, que una vez aprobado debería servir de marco laboral y social para los distintos convenios provinciales.
Menos tasa de alcohol
En relación con la tasa de alcohol para los conductores profesionales lo previsto es una reducción de la misma, que quedaría fijada en 0,2 gramos/litro en sangre y en 0,10 miligramos/litro en aire expirado.
Alcoholímetros a bordo
Desde el Ministerio del Interior también se baraja como obligatoria la instalación de alcoholímetros antiarranque en todos los camiones y autobuses independientemente de su fecha de matriculación.
En este sentido hay que anotar que desde julio de 2024 estos dispositivos ya son obligatorios en todos los camiones y autobuses nuevos.
¿Pueden las empresas realizar controles?
En relación con los controles de alcohol y drogas la polémica entre patronal y sindicatos viene provocada por el hecho de que puedan ser las empresas de transporte las autorizadas a realizarlos de forma periódica y aleatoria.
Tras la firma conjunta de la solicitud de coeficientes reductores para permitir la jubilación anticipada de los conductores profesionales, tanto CCOO como UGT han advertido que la existencia de un «principio de acuerdo» en relación con estos controles, no significa que a partir de ahora las empresas estén autorizadas para realizarlos.
Cuáles son las posturas
-DGT. El objetivo de la DGT es que los controles de alcohol y drogas sean obligatorios para todos los conductores que ejerzan su actividad laboral en los sectores de transporte de viajeros y mercancías.
-Sindicatos. Desde el punto de vista de los sindicatos la regulación de estos controles debería ser fruto de la negociación colectiva y no de un Real Decreto. Por otra parte, los sindicatos están a favor de que sea la DGT la encargada de realizar los controles de alcohol y drogas, que en su opinión también deberían ser obligatorios para el colectivo de transportistas autónomos.
-Patronal. Por parte de las patronales del sector el interés está en que sean las empresas las que realicen, con las suficientes garantías, este tipo de controles entre sus plantillas de conductores. En relación con los autónomos las organizaciones patronales guardan silencio.
Asturias y Valencia buenos ejemplos
Los convenios provinciales firmados en Asturias y Valencia pueden servir de ejemplo para establecer un protocolo estándar a la hora de realizar los controles de alcohol y drogas a nivel sectorial. En ambos casos lo firmado por patronal y sindicatos establece la necesidad de un preaviso obligatorio a la plantilla, una medida que prohíbe la realización de controles aleatorios por sorpresa.
Por último, en cuanto al número máximo de controles que se pueden realizar anualmente, los respectivos convenios provinciales establecen tres controles en Asturias y dos en Valencia.