Los tacógrafos inteligentes de segunda generación un problema para los conductores de internacional

En transporte internacional todos los vehículos de más de 3,5 toneladas deben incorporar tacógrafos inteligentes de segunda generación, pero la falta de formación en su manejo está originando un gran número de sanciones.
 

Los tacógrafos inteligentes de segunda generación se han convertido en un auténtico quebradero de cabeza para las empresas españolas que realizan transporte internacional. La ausencia de una adecuada formación de los conductores está originando el incorrecto manejo de estos nuevos dispositivos, lo que provoca que los transportistas españoles que salen fuera de nuestras fronteras acumulen problemas y sanciones.

Se calcula que tan sólo en España unos 30.000 camiones y otros vehículos han tenido que sustituir sus “viejos” tacógrafos, una cifra que a nivel europeo supera el millón de unidades.

 

Quiénes están obligados

La obligatoriedad del tacógrafo inteligente de segunda generación afecta a todas las empresas de transporte y autónomos radicados en países de la Unión Europea y del Espacio Económico Europeo (Islandia, Noruega, Suiza y Liechtenstein).

Desde el pasado 21 de agosto todos los vehículos con una MMA superior a 3,5 toneladas y que realicen transporte internacional están obligados a equipar tacógrafos inteligentes de segunda generación y sus conductores también están obligados a utilizarlos correctamente. Por otra parte, esta norma no afecta a los vehículos que operan en el ámbito nacional.

Esta medida, contemplada en el Paquete de Movilidad Europeo aprobado en el verano de 2020, entró en vigor el 1 de enero de este año con un periodo transitorio-informativo de dos meses que finalizó el pasado 1 de marzo. Los primeros vehículos implicados fueron todos los matriculados antes de junio de 2019, quedando para el 21 de agosto aquellos vehículos con fecha de matriculación hasta diciembre de 2023.

Por último, hay que anotar que a partir del 1 de julio de 2026 está previsto que los vehículos entre 2,5 y 3,5 toneladas que realicen tráficos internacionales de transporte de mercancías, también se encuentren obligados a incorporar los nuevos tacógrafos inteligentes de segunda generación.

 

Los que se quedan fuera

Aunque realicen transporte internacional en el ámbito de la Unión Europea esta medida no afecta a los transportistas de países inscritos en el Tratado de la Comunidad del Transporte (Bosnia Herzegovina, Albania o Serbia), ni a los que forman parte del Acuerdo AETR (Rusia, Turquía o Moldavia).

 

Multas que asustan

Desde el punto de vista sancionador la Comisión Europea ha dado carta blanca a los Estados y esa libertad ha desembocado en una gran disparidad de criterios sancionadores, que tienen su punto culminante en el caso francés donde se contemplan multas de hasta 30.000 euros y pena de cárcel.

Estas son las sanciones por incumplir la normativa referente a los tacógrafos inteligentes de segunda generación:

- España: Multa de 2.001 euros e inmovilización del vehículo.

- Francia: Multa de hasta 30.000 euros, inmovilización del vehículo y posibilidad de un año de cárcel.

- Alemania: Multa de 6.000 euros.

- Países Bajos: Multa de 4.400 euros.

- Portugal: Multa de 6.000 euros.

- Austria: Multa de 400 a 5.000 euros.

- Reino Unido: Multa de 355 euros.

- República Checa: Multa de hasta 14.170 euros.